Las mejores canciones de Travis son aquellas que son cantadas con el corazón; esas que te pueden hacer llorar; esas en las que uno puede tararear los momentos relajados para alimentar la emoción de la llegada del enorme coro con el que sus conciertos suelen estallar de forma inevitable. No hace falta que no sean fans de Travis para conocer lo que ocurre en "Turn", o la magia que acompaña el romance de "Love Will Come Trough", así como la versatilidad de algunas de las canciones de su infravalorado "12 Memories". El problema comienza cuando una banda trata de aspirar a terrenos a los que no pertenece, esos en los que tratan de alejarse de una etiqueta después de que han emergido un montón de actos con la misma piel que, por alguna extraña razón, se han ido convirtiendo en algo de lo que pocos se pueden sentir orgullosos como Snow Patrol y Keane. Por ejemplo, en "Ode To J. Smith", Travis pasó de ser esa banda que solía crear hit tras hit a lo largo de sus discos, a una banda que se estaba esforzando demasiado para crear un álbum lleno de feedbacks que encajaran a la perfección con toda la serie de sonidos frescos que iban emergiendo en el momento, pero Travis perdió su frescura en ese 'comeback'. Travis es una banda que puede funcionar mucho mejor si no estuviera insistiendo en sacar más discos. Obviamente algunos fans estarán muy agradecidos de que "Where You Stand" haya visto la luz del día, e incluso no se puede decir absolutamente nada malo de las buenas intenciones que tiene Fran Healy y compañía con éste disco ya que su carisma sigue intacto, pero al final del día esta producción solamente sirve para comprobar que el momento de Travis se ha terminado. Las canciones podrán ser coreadas después de un par de meses, pero no existe el mismo sentimiento que hizo de sus primeros discos lo especiales que son; por ahí existen un par de arreglos de piano que hacen que las melodías proyecten un cálido confort como "Mother", pero también hay otras en donde existe un entorno completamente vacío que difícilmente puede ser llenado con una serie de 'ohh ohhh ohh, heeeyy heeey', tal y como ocurre en "Warning Sign". Éste, así como muchos discos que marcan el regreso de una banda que tuvo un gran momento en la década pasada, va perdiendo su fuerza conforme van pasando los minutos, las canciones van tomando la forma cliché del teaser de una película romántica, y cuando se piensa que ya se ha llegado al final de "Where You Stand", es el momento en el que apenas se va haciendo presente "Different Room". Por una parte es muy muy triste que Travis haya lanzado un nuevo álbum debido a que este puede ser el menos afortunado que han entregado en toda su carrera -tan solo comparen los sencillos de este disco con los de sus antecesores- pero por otra parte, es una muy buena oportunidad para desempolvar los clásicos y seguir disfrutando de ellos, porque la nostalgía de recordar un buen momento con una buena canción, no se le debe quitar a nadie, ni con un disco tan flojo como "Where You Stand" pero... Ya saben, pudo ser peor.
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