La escena musical en el Reino Unido siempre ha tenido giros inesperados. Algunos de ellos para bien, y algunos otros para mal. No sé si sea algún tipo de maldición, pero cada que les toca tener un muy buen producto para exportar con el mundo, de inmediato se ve opacado por algún otro producto fabricado y manufacturado por su propio imperio: la BBC. La década pasada emergieron muchas bandas que lucían con un futuro prometedor con un excelente debut, las cuales iban desde las más afamadas como Franz Ferdinand y Editors, hasta el otro sector cuyo nombre se refugiaba en los 'The' (The Futureheads, The Rakes, The Departure, The etc). Todas esas bandas entregaron algo bueno, no hay ninguna duda, pero después de eso sus carreras se fueron en picada al estar atorados en un universo con el que comenzaron a pensar que con tan sólo imponer su nombre en un titular, de inmediato iban a tener el mismo éxito y atención que con su debut. En algunas regiones del mundo eso funcionó (México, ...