Max Guld es una completa reliquia que dejó el post-punk danés de los 80, aunque su sonido tenía una orientación mucho más apegada al new wave y la música hecha con un conjunto de sintetizadores que solamente venía a fortalecer la imagen futurista que se iba diseñando a mediados de aquella bonita década. "For Enden Af Corridoren" podría decirse que es su más grande creación y el ensamble sonoro en el que optó por inclinarse un poquito más hacía la exploración sonora del post-punk, con todo y que la mayoria de las canciones son completamente instrumentales. ¿Por qué les vengo a decir todo esto? Fácil, los camaradas de Dark Entries Records se encontraron con las tomas originales del álbum y se les ocurrió que sería una muy buena idea masterizarlas y ponerlas a la venta en una edición en vinyl que, a partir de este momento, ya se puede adquirir con toda la calma del mundo. Pero antes de que aparten un par de morlacos de su bolsillo, escuchen en su totalidad "For Enden Af Corridoren".
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...
