Ahh... hoy fue un día lleno de mucho rush, caos y experimentaciones publicas con las que tuve que dejar a un lado mi estigma de hablar para poder hacer llegar un mensaje que probablemente a nadie le importa, pero fue algo bastante gracioso y liberador. Sé que eso no les interesa, así que por el momento solamente me voy a dedicar a presentarles el streaming del excelente split que estuvo preparando The KVB con Flaamingos para publicarlo a través de Felte la próxima semana, del cual previamente solo habíamos podido escuchar un par de adelantos que iban desnudando el desorientado y ruidoso perfil con el que fueron diseñando la estructura general de sus aportaciones correspondientes. Pero en lugar de divagar sobre el contenido de este material, los invito a que le den una buena escuchada después del salto para que se sigan enamorando de The KVB y Flaamingos.
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...
