Blanck Mass lanzó uno de los discos más jefes del primer semestre del año, con todo y que no es un álbum que haya recibido un inmenso hype como otros que ni siquiera vale la pena escuchar. "Dumb Flesh" es un recorrido lleno de noise, synths quemantes y armonías que van de lo más cerdo a lo más accesible, casi casi como si se tratara de un álbum de Fuck Buttons concebido en el infierno. Sacred Bones es el sello que se encargó de poner a la venta este material por ahí de mayo, el cual justamente ahora compartió en su cuenta de Soundcloud un remix de "Dead Format" hecho ni más ni menos que por Dalhous, uno de los actos más respetables del siempre consistente rooster de Blackest Ever Black. ¿El resultado? Es una sintética odisea que se va moviendo a través de synths de ensueño que le inyectan un notable misticismo al primer sencillo de "Dumb Flesh". Además, los gélidos ecos que se hacen presentes en la segunda parte son una cosa simplemente épica.
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...
