Kelly Lee Owens es una de esas cosas que jamás habría escuchado de no haber sido porque una persona del trabajo me amenazó con darme una patada en la entrepierna si no lo hacía. Y no estoy escribiendo este post por compromiso, sino que esta chica londinense parece que está haciendo cosas bastante dulces dentro del mundo del pop, aunque obviamente este no es un pop que puedan encontrar en el maldito FM. Nah, más bien su estilo va flotando en las texturas etéreas del género para evocar un sentimiento puro y honesto; uno que no se encuentra realmente en lo que se está haciendo en estos momentos en esos terrenos dominados por Taylor te odio Swift. "Lucid" es el nombre de su primer sencillo y dudo mucho que alguno de ustedes le cierre las puertas de su corazón a la embrujante esencia que se va desprendiendo de la canción a cada segundo. Sé que "Lucid" ya tiene un buen rato que salió, pero siempre vale la pena descubrir joyas como Kelly Lee Owens.
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...
