
Liturgy y Deafheaven son dos bandas que llegarón a impactar nuestros oídos hace dos años con sus respectivos lanzamientos a través de diferentes sellos discográficos, en los que de algún modo el black metal se volvió a posicionar en el lugar que se merece. Sin embargo, los fans más puristas del género siguen sin tomar realmente en serio a ambas bandas debido a que constantemente se les está catalogando como 'black metal hipster', lo cual parece no encajar de la mejor manera dentro del legado que han ido creando algunas otras como Mayhem a lo largo de los años. Por otro lado, vale mucho la pena resaltar lo que Liturgy y Deafheaven han ido sembrando en los últimos 3 años dentro de estos terrenos, ya que no sólo se han estado enfocando en inyectarle fuertes dosis de poder a sus composiciones por medio de la voz, sino que la estructura de las melodías va recorriendo diversos géneros musicales que no tienen nada que ver con la idea original del black metal. "Sunbather" puede ser un ejemplo más claro de esto que les digo en comparación a lo que le hemos escuchado a Liturgy -ahora en su modalidad de dúo- ya que en esta banda no nada más se manifiesta la agresividad vocal de George Clarke, también existen armonías y arreglos instrumentales que proyectan un sentimento más fiel hacia el shoegaze que por lo regular se le atribuye a My Bloody Valentine, y con ello no se puede encasillar este material únicamente dentro del black metal, aunque por naturaleza esto sea lo que ocurra desde el primer momento en el que la batería comienza a sonar con una brutalidad que poco a poco va acercándonos a los violentos berridos vocales de "Dream House". En cierta lógica, el hecho de que el sonido de Deafheaven no se estanque en una sola rama de poder, se debe a lo que Nick Bassett ha estado haciendo en su tiempo no-tan libre con Whirr: La fortaleza musical es básicamente la misma, pero en la parte vocal cuentan con un estilo de ensueño que se encarga de rendirle tributo a entes como Boris, y no por algo durante el año pasado estuvieron abriendo un par de sus más recientes presentaciones en vivo. Ahora bien, puede que Deafheaven haya sido la banda de donde Bassett emergió después de que nos entregaran su "Roads To Judah" en 2011, pero últimamente este tipo ha estado poniendo como prioridad el potente shoegaze de Whirr, y esto al combinarse con la agresividad vocal de Clarke dan como resultado canciones ridiculamente tremendas que alcanzan más de 10 minutos de duración como el caso del track que le da nombre a este material, el cual además cuenta con pequeños 'interludes' llenos de drones ambientales que suavizan las paredes de sonido que se van formando a lo largo de "Vertigo" como el caso de "Please Remember"; un corte que poco a poco se va sumergiendo en una terrible distorsión apocalíptica para introducirnos a los linajes acústicos en sus momentos finales, y así relajarnos para el post-rock inicial de "Vertigo" que de manera obligada se transforma de inmediato en un abismo acelerado que vuelve a encontrar su espacio de tranquilidad con "Windows". Deafheaven es un juego sumamente arriesgado, y de alguna manera han venido a comprobar con esta producción que su sonido debe de tomarse MUY en serio en cualquier género que le sea atribuido: hay black metal en su forma clásica como al arranque de "The Pecan Tree", pero al mismo tiempo hay una maravillosa base de shoegaze que nos va acompañando hasta las notas de piano que le han colocado al post-rock con el que "Sunbather" va llegando a su fin, las cuales incluso pueden hacer de estas canciones algo muy hermoso... Esperen! Cuándo han visto que un álbum de black metal sea descrito con esa palabra? Digamos que esto es algo que sólo una banda como Deafheaven puede provocar exponiendo de manera brillante ese lado no tan devastador del género.
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