Aunque los neoyorquinos de WALL acaban de sacar su EP debut, es un poco curioso que el cuarteto siga manteniendo casi todo lo que está a su alrededor en un abismo de misterios y secretos que solo son revelados por NME pero... ugh, NME. Sin embargo, espero que con la aparición del EP en Wharf Cat Records las cosas comiencen a lucir un poco más emocionantes en cuanto a ellos, ya que las canciones que aparecen en él tienen todo el potencial para hacer que WALL le coma el mandado a otras bandas que con su segundo álbum terminaron perdiendo la fuerza con la que debutaron. Si aún no se han clavado tanto con ellos o piensan que son solamente otra banda de morritos que tratan de sonar como Teenage Jesus & The Jerks o The Organ, pues es momento de que se quiten esa maldita apatía de la cabeza y le den una buena escuchada a "Last Date", el último corte que se hace presente dentro de su EP homónimo.
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...