A la primera escuchada no me sentí tan seguro sobre sí realmente había valido la pena todo el tiempo de espera. Sin embargo, conforme he ido dándole más vueltas al "Is The Is Are" de DIIV he estado llegando a la conclusión de que es un disco simple y sencillamente impecable. De verdad, no se les puede pedir algo más o menos si nos enfocamos exclusivamente en la transición sonora por la que pasó la banda desde que editaron "Oshin". Seguro, los acordes de guitarra y el enorme reverb que existe en las canciones no es nada distinto al de su debut, pero la forma en la que van narrando historias a lo largo de sus 17 canciones es excelente. "Valentine" es uno de mis momentos favoritos de esta producción que, aunque ya se puede encontrar un leak en la red, estará viendo la luz del día hasta el 5 de febrero con Captured Tracks.
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...
