Está bien si en determinado momento te sientes un poco miserable, pero cuando aparece un nuevo álbum de Godspeed You! Black Emperor, no hay razón por la cual se deban sentir de esa manera. Con canciones de 20 minutos, drones, guitarras que parecen ser vólcanes a punto de explotar y pequeñas atmósferas que poco a poco se van convirtiendo en algo escalofríante, es como "Asunder, Sweet And Other Distress" se va desarrollando de forma impresionante desde sus primeros minutos. El álbum estará siendo publicado la próxima semana a través de Constellation Records y, en lo personal, creo que es un fiel candidato para ser uno de los mejores álbumes del año. Ya saben, es Godspeed, y cuando Godspeed lanza un nuevo material, es sinónimo de perfección y grandeza. Si no me creen lo que les estoy diciendo, sólo denle play después del salto.
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...
