Jac Berrocal es una misteriosa entidad que ya lleva una notable cantidad de años haciendo música como trompetista pero, en su más reciente aventura, decidió trabajar en colaboración con dos músicos franceses que han estado sacudiendo el circuito avant-garde. Ellos son David Fenech y Vincent Epplay, quienes bajo esta modalidad de trío lograron ensamblar una colección de canciones que van del misterio a la psicodelia, sin dejar de lado una suculenta oscuridad que irá manipulando su ser de modos sumamente inesperados. "Antigravity" es el nombre del álbum que acaban de publicar con Blackest Ever Black, el cual francamente creo que es una de las más grandes maravillas que han sido publicadas en años recientes, principalmente por la escuela, clase y finura con la que se van desarrollando las canciones. "Where Flamingos Fly" es el más claro ejemplo de ello y, si nunca habían escuchado hablar de estas grandiosas entidades, este es un muy buen pretexto para entrarle a su trabajo.
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...
