Sylvia es una de esas cosas que te encuentras mientras andas matando el tiempo en Bandcamp y que seguramente en un par de meses se estarán haciendo presentes con un nivel de importancia dentro del abundante sector del noise. Las personas detrás de Sylvia son enigma e incluso no se sabe si es solo una persona o si es todo un proyecto manipulado por más personas que, hasta hace algunas semanas, no contaban con un lanzamiento oficial en su haber. Sin embargo, esta semana abrieron un Bandcamp para subir un pequeño álbum homónimo repleto de experimentos sonoros que desde un inicio resultan demasiado pesados para el oído humano. La cantidad de distorsión que existe en él es grotesca, ya que por momentos las canciones muestran la estructura convencional de lo que vendría siendo un himno de synth-pop, sólo que en el universo de Sylvia todo eso está sometido por rasposos estruendos. "Quite Shy (It Does Get Better)" es el corte más accesible del álbum y se lo pueden dar acá abajo.
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...
