Veronica Vasicka es una de las mujeres más hermosas que he visto sobre una tornamesa. La clase y la finura que tiene para mezclar es excelente y por ende no me sorprende que sea sumamente respetada en el ambito del techno y el minimal synth, sin mencionar que ella es ni más ni menos que la cabeza de Minimal Wave y Cititrax. Pero además de ser la jefaza, dj y productora, en sus ratos libres también hace música con algunos de sus colegas más cercanos, como el caso de Donielle McCarry y Jorge doCouto. Los tres han estado operando desde la década pasada con el alías de 500 Stamps, solo que ese proyecto se puede considerar como un completo mito, ya que desde el 2004 no han tocado en vivo y tampoco han sacado un material oficial. Por fortuna, Blackest Ever Black se adueño de su única grabación titulada "Relics Of Victory", la cual forma parte del compilado que estarán lanzando en algún momento de septiembre en forma de "I Can’t Give You The Life You Want", mismo que incluye aportaciones especiales de Tropic Of Cancer, Dalhous, Bremen, Cut Hands, Tarcar, Exploring Jezebel, Barnett + Coloccia, Secret Boyfriend e Infrastructure Zero. Denle una escuchada a "Relics Of Victory" acá abajo y enamórense de Veronica Vasicka.
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...
