"Skinless X-1" es uno de esos discos que viene a reanimarte cuándo piezas que todo está de la V. Si bien no cambia el panorama de las cosas, si es capaz de inyectar un poco de motivación por medio de los paisajes agridulces que se van dibujando a cada segundo con Angel Marcloid y su alias de Fire-Toolz. Al darle play puede que sientan que están viajando en el tiempo; que escapan de esta realidad por un túnel que, cuando llega a su momento final, se darán cuenta de que no hicieron más que dar un paseo en círculos por debajo de su propia realidad. No se puede escapar de ella y eso es lo que hace que "Skinless X-1" sea divinamente estresante.
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...
