La primera vez que escuché algo de Susanna fue por medio de la colaboración que lanzó con Jenny Hval en forma de "Meshes Of Voice", la cual se iba inclinando un poco más hacia la fascinación de construir armonías a base de drones y escapes sonoros con los que pudiera transportarse su voz. El álbum es bastante cautivante y aunque me gustaría decir lo mismo de su "Flowers Of Evil", la realidad es que Susanna también ha tenido algunos momentos bastante insípidos dentro de su discografía. Por fortuna, parece que en su nueva producción finalmente pudo atar los cabos sueltos que de vez en cuando daban la sensación de que sus ideas estaban completamente perdidas. O al menos, eso es lo que parece en el primer sencillo que colgó en su Soundcloud con el nombre de "Burning Sea", misma que pueden escuchar después del salto para que se den una idea de lo que trae Susanna.
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...
