A Jealous God le vale la vida. La imprenta operada por Juan Mendez y Karl O' Connor nunca se ha preocupado por respetar su calendario anual de lanzamientos, ya que así como suelen anunciar cerca de 10 EP´s para ser esparcidos en 12 meses, a la mera hora solo terminan sacando 6 y ya. Afortunadamente, 2015 no llegará a su fin sin antes entregarnos el EP que preparó Damien Dubrovnik para Jealous God con el nombre de "The Light Of God Shines Eternal", el cual sigue recorriendo la misma densidad emocional y el hedonismo del que se fue alimentando su esencial "Vegas Fountain", aunque cabe mencionar que en las tres canciones que le dan vida al EP existen pequeñas armonias que dejan en evidencia el lado más cautivante de Damien Dubrovnik. Además, si ordenan una copia de "The Light Of God Shines Eternal" directamente de Mount Analog, estarán recibiendo un mixtape con canciones de Laibach, Cabaret Voltaire, Ain Soph, Maria Zerfall y Rainforest Spiritual Enslavement, así que pónganse al tiro y aseguren una copia del EP mientras contemplan su poderío acá abajo.
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...
