Erik Enocksson es uno de los exponentes del circuito experimental más ambiciosos y experimentados que he conocido en los últimos años. Su nombre no es nada nuevo dentro de estos terrenos e incluso habrá personas que tengan más conocimiento sobre él, pero es muy importante que si ustedes aún no han conocido su trabajo, de una vez se vayan clavando en los hipnóticos escapes sonoros que suele ir construyendo conforme pasa la vida, ya que sus composiciones no están repletas de ruido o de efectos que vengan a alterar el sistema nervioso, sino que siempre se toma las cosas con mucha calma para sumergirnos en un abismo sumamente hermoso y delicado. "Apan" es el nombre de su nuevo álbum y se podrá adquirir a finales de mes con Posh Isolation, así que ahora no hay pretexto alguno para que sigan evadiendo el pensamiento de Erik Enocksson. Escuchen acá abajo la pieza con la que nos da la bienvenida en este oasis de oscuridad.
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...
