No les puedo asegurar nada, pero tengo mi propia teoria sobre que EMIT, en realidad, es ni más ni menos que Satanás. Su música es un ácido recorrido oscuro por el mundo del ocultismo y los rituales que se hacen en medio de la noche para invocar a Satán mientras se contempla el cuerpo desnudo de una persona en lo más alto de un poste ardiendo en llamas. EMIT es un tipo de leyenda en el circuito del black metal, ya que en sus composiciones va incorporando los drones más densos y oscuros del género para inyectarle una buena dosis de murmuros, resos y cosas que harán que su pensamiento sea sometido por "Beneath Carvings Linger"; corte extraído del increíble "Spectre Music Of An Antiquary" de 2012". Y aunque el álbum ya estaba completamente agotado, el personal de Crucial Blast se encargará de lanzar una reedición el próximo 28 de octubre, misma que definitivamente deben de tener en un lugar especial en su deformado corazón. Si no conocen EMIT, sólo déjense llevar por esta enigmática entidad a continuación.
2016 fue el año más estresante que he vivido hasta el momento, ya que más allá de todas las tragedias que se presentaron alrededor del mundo y las promesas rotas de algunas personas que simplemente se pasaron otro año sin sacar un disco (cof cof Johnny Jewel, cof cof), también se encargó de darme un par de puñetazos en la cara y en la entrepierna por llevarse personas que nunca jamás podré ver en directo como el caso de Alan Vega de Suicide , Leonard Cohen, Caroline Crawley de Shelleyan Orphan, Pauline Oliveros, Else Marie Pade, Geneviève Elverum, Isao Tomita, Cash Askew de Them Are Us Too , Joey Casio, Cherushii y, entre muchos otros más, al mismo David Bowie . Esta lista de discos no es como cualquier otra que he publicado en años pasados, ya que aunque los tributos siempre me han parecido una cosa super cliché, al final quiero dedicarle este conteo a esas bellas almas que no podrán seguir haciendo que este mundo sea menos doloroso. ¿Demasiado cursi? Tal vez, pero eso me vale dos...
